Flanqueado por dirigentes de su partido y dos leones disecados, el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, se mostró ayer tan confiado por su reciente triunfo electoral que prometió retirarse cuando cumpla 100 años.
Mugabe, de 81 años, que gobierna en Zimbabue desde 1980, cuando el país se independizó, se mantiene en el poder gracias a unos comicios que han recibido denuncias de fraude y que se desarrollan en un ambiente de restricciones a las libertades públicas. El jueves, la gobernante Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF) se impuso en las elecciones parlamentarias frente al primer partido de la oposición, el Movimiento para el Cambio Democrático (MDC).