Una mujer ha sido condenada por un tribunal de Newcastle (norte de Inglaterra) a tres años de cárcel por arrancarle la lengua de un mordisco a su novio cuando lo estaba besando.
La agresión se produjo después de que tanto la agresora, Tracy Davies, de 40 años, como la víctima, Mark Coghill, de 45, se bebieran dos botellas de vodka para celebrar el cumpleaños de él.
Según el testimonio de Coghill, todo comenzó cuando Davies se lamentó por no conseguir quedarse embarazada pese a sus deseos de tener un hijo, tras lo que él la consoló.
Entonces la agresora le dijo que le quería y le pidió que le diera un beso, a lo que Coghill accedió.
La víctima aseguró ante el tribunal que su novia se convirtió en ese momento en un "monstruo" y que tras besarle apretó fuertemente los dientes sobre su lengua.