En el Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, una decena de mujeres vestidas de riguroso luto hizo una marcha silenciosa desde la Embajada de Guatemala en España hasta la Audiencia Nacional española.
Ese tribunal investiga una querella por supuestos delitos de genocidio, crímenes de lesa humanidad y de género cometidos en Guatemala entre 1979 y 1986, especialmente contra mujeres mayas.
Las manifestantes cubrieron el suelo de hojas secas con nombres de las 100.000 víctimas de violaciones sexuales cometidas en ese periodo, tal como explicó a Efe la presidenta de la Asociación de Mujeres de Guatemala, Mercedes Hernández.
A la puerta de la delegación diplomática, la embajadora de Guatemala en España, Anamaría Diéguez, agradeció a las mujeres "su interés" y aseguró que su Gobierno es consciente de "esta problemática".
"Se han creado en Guatemala instituciones como la Secretaría Presidencial de la Mujer, la Unidad de Género en la Policía Nacional civil, la Fiscalía Especial de Violencia para la Mujer y la Comisión Interinstitucional que vela por el cumplimiento de las políticas de Estado para prevenir la violencia contra la mujer", dijo.
Con respecto a los crímenes cometidos durante el conflicto armado, la embajadora indicó que al concluir ese periodo, se firmaron "acuerdos de paz que han permitido pacíficamente la incorporación de la guerrilla de esa época al proceso político y a las instituciones gubernamentales".
Tras escuchar estas palabras, la defensora de las mujeres denunció la "falta de voluntad" de su Gobierno y recordó que no "ha extraditado a las personas que son responsables de las víctimas de violencia sexual durante el conflicto armado".
"Tenemos cerca de 700 mujeres asesinadas en Guatemala en 2011, esto muestra lo que hace el Gobierno de Guatemala y su compromiso con la seguridad de la vida de las mujeres", explicó la activista, quien declaró tener poca confianza en el nuevo Gobierno, dirigido por el presidente electo, Otto Pérez Molina.
"El general retirado Pérez Molina fue uno de los responsables directos de las operaciones de las fuerzas de tareas, que tuvieron a su cargo el exterminio del pueblo maya y que practicaron como arma de guerra las violaciones sistemáticas y masivas a los cuerpos de estas mujeres que hoy reivindicamos", dijo.
Según la presidenta de esta organización, "las mujeres mueren en Guatemala por machismo y porque hay una fractura en el estado de derecho que acentúa la debilidad de los países que han abdicado de la protección de sus habitantes, sobre todo de las personas de segunda categoría, que son las mujeres".