Las mujeres que fuman sufren ataques cardiacos a una edad más temprana que los varones con ese hábito y tienen más probabilidades de complicaciones en los meses tras el ataque, según un estudio que publicó la Universidad de Michigan.
Para realizar el estudio, la principal autora, Elizabeth Jackson, cardióloga del Centro Cardiovascular de la Universidad de Michigan, y el también cardiólogo Michael Howe, analizaron la evolución de los pacientes fumadores durante y después de un incidente de síndrome coronario agudo, como un ataque cardiaco, que se registraron en el hospital universitario de Michigan, que tiene datos sobre 3588 pacientes entre el uno de enero de 1999 y el 31 de diciembre de 2006.
"Fumar no es bueno para hombres ni para las mujeres, lo sorprendente es que seis meses después de sufrir una afección cardiaca el 13,5% de las fumadoras necesitó tratamiento de emergencia para restablecer el flujo sanguíneo, frente al 4,4% de los fumadores", señaló Jackson.
Las diferencias en los resultados entre las mujeres fumadoras: "pueden reflejar diferencias biológicas inherentes entre los géneros, o posiblemente el tratamiento médico menos agresivo que se da a las mujeres, que ha sido descrito por otros investigadores", según Howe.
El tabaquismo reduce la circulación porque estrecha los vasos sanguíneos y contribuye a una acumulación de placa ateroesclerótica (depósito de materia grasa) en las paredes de las arterias. "En cualquier caso, ello enfatiza claramente la necesidad de que los médicos sean más conscientes y vigilantes, en particular acerca de las mujeres, después de un incidente coronario agudo", agregó.