Un chofer del Transantiago murió anoche debido a las heridas que recibió hace tres semanas, al ser atacado por usuarios de este sistema de transportes de la capital chilena, que se negaban a pagar su pasaje, informó hoy una radio local.
El conductor Raúl Rojas Meza, de 45 años, murió en el hospital Padre Hurtado, donde estaba internado desde la brutal agresión, según informó radio Bío Bío.
El ataque se produjo cuando el vehículo de pasajeros fue abordado en la comuna de Puente Alto por un grupo de personas, que además de no utilizar su tarjeta de pago electrónico, lo increparon por retrasos constantes en ese servicio lo que desató una discusión que derivó en un ataque de pies y puños contra el conductor.
"Cuatro pasajeros agredieron al conductor", después de que éste les exigiera que pagaran sus pasajes, dijo a los periodistas el presidente del sindicato del Servicio de Transporte de Personas, Patricio Rojas.
El caso está a cargo de la Fiscalía Metropolitana Sur junto a la Brigada de Homicidios de investigaciones.
El dirigente sindical afirmó que el fallecimiento de su compañero no es extraño para el resto de los choferes, pues los pasajeros de la locomoción pública se desquitan con las caras visibles del Transantiago, el criticado sistema de transporte de la ciudad, que empezó a operar con serias deficiencias en febrero de 2007.
"Así como él, tenemos muchos conductores más agredidos físicamente y verbalmente, la mayoría están con licencias médicas por estrés", precisó.
Consultado sobre el trágico desenlace, el ministro de Transporte, René Cortázar, lamentó lo ocurrido y dijo que hay que condenar cada uno de estos hechos.
Cortázar agregó que la delincuencia en la locomoción colectiva ha bajado ostensiblemente con el nuevo sistema de pago con tarjeta.
Se ha podido observar más seguridad para los conductores, ya que "no manejan dinero", dijo.
Aunque el Transantiago fue una herencia del Gobierno anterior, los fallos de diseño y funcionamiento del nuevo sistema supusieron un descenso en la popularidad de la presidenta Michelle Bachelet, según algunas encuestas.
Pese a que el transporte urbano ha mejorado de forma paulatina, ello no se ha reflejado en la opinión pública y el Transantiago continúa como uno de los principales puntos negativos del Gobierno.