Este proyecto, impulsado por grupos ecologistas y los gobiernos de los países afectados, transformará en el Cinturón Verde Europeo la tierra que une el mar de Barents con el Adriático y el Mar Negro.
El final de la Segunda Guerra Mundial (1949) provocó que un estado, unificado desde 1871 y con capital en Berlín, se convirtiera en la República Federal Alemana y en la República Democrática Alemana. La primera democrática, la segunda comunista.
Cuarentas años se cumplieron el pasado 31 de agosto de la drástica decisión tomada por las autoridades soviéticas y de Alemania Oriental: la construcción de un muro para aislar la parte oriental de Berlín y evitar un éxodo hacia Occidente.
El sueño de una Europa unida volvió a cobrar fuerza y hoy ya es una realidad. Y no sólo en aspectos políticos y económicos. Ahora se une por un proyecto que dota a este continente de un pulmón en el centro de su territorio.
Donde antes había tanques abandonados y alambradas, ahora encontraremos un lugar donde la naturaleza sea la única protagonista.
Desde las costas finlandesas hasta Grecia y Bulgaria, 6,400 kilómetros recorren el viejo continente de norte a sur. Ese camino será convertido en una de las mayores reservas naturales del mundo. América, Africa, Asia, Oceanía...todos tienen lugares protegidos de los intereses del mundo industrializado.
Según informó el vicepresidente de la Agencia federal alemana para la Conservación de la Naturaleza, Rudolf Ley, al periódico español ABC, en la zona que albergará este corredor verde la naturaleza se desarrolló sin obstáculos por la "falta de impactos humanos" en esta área.
Veintidós países tendrán una participación determinada en el Cinturón Verde Europeo. Cada zona por la que pase el corredor tendrá unas condiciones especiales de protección.
El muro era de cuatro metros de alto y 47 kilómetros de largo.
Durante el tiempo en el que el muro estuvo en pie, 75,000 personas fueron arrestadas por intentar escapar, 200 fueron heridas por armas de fuego y alrededor de 250 dieron su vida por intentar alcanzar el sueño de occidente.
Unas 40,000 personas lograron escapar de su peculiar prisión.