El presidente de Pakistán, general Pervez Musharraf, considera que el conflicto con la India por la región de Cachemira podría derivar en el uso de la bomba atómica como "última posibilidad", afirma la revista "Der Spiegel" en su próxima edición.
"La sangre de Cachemira fluye por nuestros corazones", manifestó Musharraf, quien considera que con la prohibición de organizaciones fundamentalistas islámicas y la detención de algunos de sus líderes, Pakistán, ya ha contribuido en la medida de lo posible a calmar el conflicto en la provincia, en la actualidad dividida entre la India y Pakistán mediante fronteras provisionales.
Para Musharraf, la India "se encuentra poseída por una locura de estado poderoso" y aumenta la presión sobre Pakistán, por lo que el dirigente pakistaní asegura que "la bomba atómica está en nuestros planes como última posibilidad".
Respecto al prometido retorno a la democracia en Pakistán mediante elecciones libres, Musharraf asegura que "voy a colaborar para ello con los dirigentes de todas las provincias", pero pone la condición de que él siga gobernando el país.
El jefe del Ejecutivo paquistaní reitera, por otra parte, que Ahmed Omar Saeed, el supuesto secuestrador y asesino del periodista estadounidense Daniel Pearl, "debe ser juzgado en Pakistán y será ahorcado si se le condena", al tiempo que rechaza su extradición a Estados Unidos.