El ex primer ministro portugués José Sócrates ya ha pasado tres noches en las dependencias policiales y dos días en el Tribunal, donde fue a declarar como sospechoso de corrupción, junto con los otros tres detenidos por la misma causa.
De acuerdo con los medios de comunicación, el mutismo sigue siendo la nota dominante en torno al interrogatorio judicial.
Su abogado, Joo Araújo, no ha querido comentar nada a la entrada del Campus de la Justicia, un lugar en el que ya había estado el exjefe del Gobierno luso hace años, cuando fue el encargado de inaugurarlo, tal y como puede verse en un placa conmemorativa del acto.
Sócrates ha vuelto ahora como sospechoso de supuestos delitos de fraude fiscal, blanqueo de capitales y corrupción, por lo que fue detenido la noche del viernes en el aeropuerto de Lisboa, cuando acababa de llegar procedente de París.
Algunos medios apuntan que los investigadores de este caso sospechan que el ex primer ministro sabía lo que iba a ocurrir y estaba informado de las otras detenciones, registradas el jueves, porque había retrasado su vuelo de regreso a Lisboa en dos ocasiones.