En la figura diminuta de una recién nacida, la humanidad celebró ayer los siete mil millones de habitantes, tanto con ceremonias para conmemorar el hito demográfico como también con advertencias de que los recursos del planeta podrían resultar insuficientes frente al aumento poblacional.
Aunque los demógrafos no están seguros exactamente de cuándo la población mundial alcanzará dicha cifra, las Naciones Unidas escogieron este día para señalar simbólicamente la fecha. Las celebraciones comenzaron en las Filipinas, donde Danica May Camacho vino al mundo en medio de vivas entusiastas en el Hospital José Fabella.