Más de 300 nacionalistas, entre ellos numerosos "cabezas rapadas", fueron detenidos por la policía junto a una estación de metro de Moscú, donde se habían citado para participar luego en la denominada "Marcha Rusa", prohibida por las autoridades.
El Ministerio del Interior movilizó a unos 6, 500 agentes para evitar marchas ultranacionalistas durante la jornada, cuando Rusia celebraba el Día de Unidad del Pueblo.