El director de la Policía colombiana, general Rodolfo Palomino, admitió que el narcotraficante Marcos Figueroa, alias Marquitos, capturado el miércoles en Brasil, contó en sus acciones delictivas con la complicidad de policías en el departamento caribeño de La Guajira (norte).
No faltaba más ir a ocultar una verdad de a puño, nosotros hemos tenido que tomar decisiones y capturar a integrantes de la Policía porque se han desvelado acciones de servilismo, eso ha ocurrido y yo esperaría que ojalá algún día esto dejara de ocurrir, manifestó Palomino en declaraciones a Blu Radio.
A Figueroa se le vincula con Francisco Kiko Gómez, exgobernador de La Guajira que está detenido desde mediados de año en Bogotá acusado de numerosos asesinatos y otros delitos cometidos en esa región limítrofe con Venezuela.
El general Palomino agregó que Figueroa recibía información de autoridades sobre operaciones en su contra para evitar su captura en Colombia.
Según dijo, esto es una verdad que ha existido y se mostró optimista en que con la captura de Figueroa en Boa Vista, capital del estado amazónico brasileño de Roraima, se puedan aclarar algunas otras cooperaciones que haya tenido en su desempeño criminal.
El director de la Policía se refirió además a la posible extradición de Figueroa, al manifestar que es posible que también sea solicitado por Estados Unidos por narcotráfico.