Los controles universales y meticulosos que desde el 11 de septiembre impuso Estados Unidos a la circulación del dinero ilícito, han inducido a los narcotraficantes a transportar por toneladas hacia Colombia los mismos billetes que diariamente les entregan en las calles 22 millones de adictos para pagar con ellos sus dosis consuetudinarias de cocaína.
Este fenómeno fue puesto al descubierto con el ingreso clandestino de al menos 12 contenedores marítimos llenos de dólares en efectivo del narcotráfico, procedentes de Miami. Llegaron entre octubre de 2001 y enero de este año al puerto caribeño Santa Marta, en el noroeste colombiano.
El autor de la denuncia, Tulio Zuloaga, presidente de Asopartes -una asociación que aglutina a los importadores y comercializadores legales de partes automotrices-, aseguró que en la misma forma ha podido entrar más dinero por otros puertos colombianos como: Barranquilla y Cartagena.