Presuntos traficantes de drogas sembraron el terror en Rio de Janeiro por segundo día consecutivo ayer, cuando hombres armados quemaron cuatro autobuses y ametrallaron comercios, en una ola de violencia desatada una semana antes del famoso carnaval de la ciudad.
Con esas acciones la ciudad emblema de Brasil registró en dos días de ataques 27 autobuses incendiados, otros siete depredados, al menos 16 heridos y unos 70 detenidos, dijeron las autoridades.
En la madrugada de ayer, cuando Rio se recuperaba de atentados y saqueos que alcanzaron hasta sus más exclusivos vecindarios el día anterior, presuntos narcotraficantes desafiaron las reforzadas medidas de seguridad para quemar los autobuses y ametrallar dos centros comerciales. Las autoridades de Río pusieron en las calles a 16,000 policías para prevenir nuevos ataques.