Los acusados de participar en una matanza de 26 campesinos en el Estado mexicano de Oaxaca fueron encarcelados ayer, mientras las autoridades locales especulaban sobre vinculaciones del caso con el narcotráfico y taladores de bosques.
El gobierno federal también evaluaba sumarse a la investigación de uno de los capítulos más sangrientos en los últimos años en el empobrecido sur de México, donde las peleas por tierra son frecuentes pues para muchas personas es el único medio de subsistencia.
El procurador de Oaxaca, Sergio Santibáñez, dijo que se consignaron a 16 hombres y una mujer, algunos menores de edad, habitantes del municipio de Santo Domingo Teojomulco, por el homicidio de los campesinos el viernes en una aparente antiquísima disputa de tierras.
La matanza en Oaxaca dejó 90 huérfanos, denunciaron ayer los familiares de las víctimas al pedir ayuda a las autoridades para su sustento. Mientras, el presidente Vicente Fox ofreció condolencias a los familiares de las víctimas.