El último filme apocalíptico de Roland Emmerich, "2012", llegó a las pantallas de todo el mundo envuelto en temores sobre supuestas profecías, especialmente en EEUU, donde la fecha de estreno, ayer viernes 13, es sinónimo de mal agüero entre los más supersticiosos.
Ante la alarma social creada en algunos círculos, hasta la NASA se ha visto obligada a intervenir para calmar los ánimos.
"Nada malo le ocurrirá a la Tierra en 2012", explicaron los especialistas en una lista de preguntas y respuestas publicada en su web oficial. "Los científicos de todo el mundo desconocen cualquier amenaza asociada a 2012", añadieron.
Eso incluye meteoritos, asteroides o alineamientos planetarios, según explicó la NASA, que dio a conocer el origen de esta profecía.
"No hay mucha información acerca de lo que los mayas pensaban que ocurriría en 2012, pero el consenso es que habrá un gran cambio", explica por su parte Robert Bast, creador de la web Survive2012.com.
"Para algunos significa un cambio positivo, espiritual. Otros, como yo, consideran que se predijo un evento catastrófico", añadió.