Las FARC mantuvieron desplegada su ofensiva en todo el territorio colombiano con ataques contra las fuerzas de seguridad y las infraestructuras del país, mientras los indígenas del departamento del Cauca, en el suroeste, aguardan a concretar con el Gobierno soluciones a tanta violencia.
Este encuentro, concebido el pasado jueves por las partes como un “diálogo de alto nivel”, se celebrará en el municipio caucano de Santander de Quilichao, confirmaron fuentes de la Defensoría del Pueblo, ente que también participará en él.
Con esta mesa de concertación se buscan salidas a los problemas de los nativos del Cauca, quienes, hastiados de vivir entre el fuego, emprendieron hace dos semanas una campaña para expulsar tanto a la fuerza pública como a la guerrilla, lo que derivó en agitaciones sociales y las muertes de dos civiles.
El momento más tenso se vivió el pasado martes, cuando los nasa desalojaron a empujones a un centenar de soldados de una base militar en un cerro sagrado del municipio de Toribío.