Cada año la región central de América Latina sufre el embate de tormentas que causan graves daños en la agricultura, viviendas y acaban con muchas vidas.
Esta vez la naturaleza se ha ensañado con Honduras, donde 11 días de lluvias ocasionaron daños en numerosas aldeas y dejado más de 55 mil damnificados, 33 muertos y 15 desaparecidos, además de cuantiosos daños materiales.
La Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) rebajó ayer los niveles de alerta, pero mantendrá la alerta roja o de peligro en 13 municipios de los departamentos de Copán, Ocotepeque, Cortés, Yoro y Atlántida, la mayoría de ellos ribereños del río Ulúa, que ha provocado fuertes inundaciones.
La alerta amarilla o preventiva continuará únicamente en Tegucigalpa, donde se han registrado varios deslizamientos de tierra, y el resto del país estará bajo la alerta verde o de precaución, según un comunicado de la COPECO.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha pronosticado que las condiciones del clima mejorarán en casi todo el país, excepto por una vaguada que afecta algunas zonas, y adelantó que un frente frío podría ingresar hoy por el litoral Caribe.