Pesebres de madera de olivo típico de Belén, árboles de Navidad decorados con guirnaldas, bolas ornamentales y figurines de Santa Claus, es la tónica en la mayoría de los países en el mundo que celebran el nacimiento del Niño Jesús.
Esta fecha está marcada por muchas tradiciones católicas que son compartidas por quienes profesan otras religiones dentro del marco del respeto.
Prueba de ello es en Rusia, donde la Navidad ortodoxa se celebra el 7 de enero, pero en sus calles aparecen árboles navideños adaptados a las creencias católicas.
En otros países se aprovecha estas fiestas para llamar la atención y hacer crecer el turismo.