La ciudad de Nayaf, a 200 kilómetros al sur de Bagdad, se engalana para dar hoy la bienvenida a Mohamed Baqr al Hakim, líder de la Asamblea Suprema de la Revolución Islámica (ASRI), el mayor grupo chií iraquí, en medio de una pugna por el poder local.
Los alrededores de Nayaf han sido empapelados con retratos del ayatolá Al Hakim, que, tras pasar 23 años en el exilio, mayormente en Irán, regresó ayer sábado a Irak, donde fue recibido por una multitud de decenas de miles de personas en Basora (sur).
Cientos de pancartas y banderines de colores darán la bienvenida a Al Hakim en Nayaf, que es el centro espiritual de los chiíes de Irak por tener en el centro de la ciudad el mausoleo con los restos de Ali, el yerno del profeta Mahoma y especialmente venerado por esta rama del Islam, que profesan casi dos tercios de los iraquíes. En la sede de la ASRI en Nayaf, abierta sólo hace un mes, hay una febril actividad de preparación de pancartas de bienvenida.
El regreso del líder opositor chiíta provocó también el reencuentro de muchas familias de Irak con una mezcla de temor, sorpresa y júbilo. Karima Saedi lloraba mientras corría hacia su hermano Ali para abrazarlo y besarlo. Ali Saedi era parte de la delegación del ayatola Mohammad Baqir al-Hakim que cruzó el sábado la frontera con Irán en camino hacia esta ciudad de mayoría chiíta.
"No puedo creer lo que veo. Eres tú mi querido hermano Ali"", dijo Karima mientras mojaba las mejillas del hombre al darle un beso con lágrimas en los ojos. "Qué profundo es el dolor de haber sido privada de mi querido hermano por tanto tiempo"", expresó.
Mientras estuvo en Irán, Saedi un activista chiíta que dejó Irak escapando al arresto de la policía secreta de Sadam Hussein se convirtió en un miembro de la Unidad Badr, el brazo militar del Consejo Supremo de la Revolución Islámica de Irak, liderado por el ayatola al Hakim y respaldado por Irán.
El régimen de Sadam me acusó de promover el islam al estilo iraní y me forzó a dejar mi propio país. Ahora, gracias a Dios, el asesino no está e Irak es libre, manifestó. La fracción chiíta del islam, minoría en el mundo islámico, representa el 60% de la población de Irak.