Los negociadores de EU en Oriente Medio trabajan entre bambalinas para conseguir que los militantes palestinos, entre ellos HAMAS, acepten un alto el fuego en sus atentados contra Israel, a fin de salvar la "Hoja de Ruta".
El secretario de Estado adjunto, John Wolf, se encuentra en la zona desde el sábado pasado en una misión que, si en teoría tiene el objetivo de supervisar la puesta en marcha de la "Hoja de Ruta", en la práctica es un encargo de mediación entre las partes.
El portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher, declaró ayer que Wolf "ha sido muy activo trabajando con funcionarios de seguridad y políticos tanto palestinos como israelíes" y "a la hora de tratar de promover la cooperación sobre seguridad de manera que ayude a las dos partes".
Wolf, un veterano diplomático sin experiencia en Oriente Medio, tenía previsto reunirse ayer con representantes israelíes, mientras que hoy, podría hacerlo con el primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, y el responsable de la seguridad palestina, Mohamed Dahlan.
Por su parte, enviados egipcios fracasaron ayer en su intento de lograr un acuerdo con los grupos militantes palestinos para declarar un alto el fuego con Israel, en busca de salvar un plan de paz para Oriente Medio apoyado por Estados Unidos.
Representantes de Hamas y otros grupos militantes que se reunieron en Gaza dijeron que habían exigido garantías internacionales de que Israel suspenderá sus ataques militares contra sus dirigentes antes de que ellos acepten detener sus ataques contra los israelíes.
Pero el primer ministro israelí, Ariel Sharon, juró que seguirá su lucha sin cuartel contra los "terroristas" y descartó concesiones a los palestinos, a menos que éstos repriman a los grupos radicales.