El subsecretario de Estado de EE. UU., John Negroponte, llegó a Quito para entrevistarse con el presidente, de Ecuador, Rafael Correa, en un momento de tensión bilateral.
La llegada de Negroponte se produce pocos días después de que Ecuador anunciara que estudia denunciar el Tratado de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones con EE. UU., que vence el viernes.
Asimismo, la canciller ecuatoriana, María Fernanda Espinosa, entregó a la embajadora de EE. UU. en Quito, Linda Jewell, una nota de protesta por el traslado al estado de Florida, por parte del Comando Sur de ese país, de las maniobras multilaterales "Unitas", que tradicionalmente se celebraban en Ecuador.
Las dos cuestiones "estarán en la agenda abierta" que, según dijo a Efe una fuente de la Presidencia, tienen previsto tratar Negroponte y Correa en su reunión de hoy, en la que también hablarán de otras cuestiones comerciales, energéticas y de cooperación regional.
Además de Correa, está previsto que el subsecretario estadounidense se entreviste con la canciller Espinosa, el ministro de Economía, Ricardo Patiño, y el ministro coordinador del gabinete de la producción, Mauricio Dávalos.
Tiene "una fuerte presencia eclesial (8, 000 sacerdotes y 257 obispos). que es motivo de alegría y esperanza para toda la Iglesia", aseveró.
El obispo de Roma manifestó que el motivo principal de su visita es la celebración de la V conferencia de obispos latinoamericanos en el Santuario mariano, visitado cada año por 8 millones de fieles.
En ese sentido, expresó su confianza en que de esta reunión salgan las propuestas "que podrán dar un renovado vigor e impulso misionero a este continente".
En esta región, dijo, los católicos son mayoría y ello significa que deben contribuir de una manera particular al servicio del bien común de la nación.
El Sumo Pontífice habló de solidaridad entre las fuerzas vivas de la sociedad y reiteró que la Iglesia está al servicio de la paz y de la justicia.