El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que Israel no tiene intención de implicarse en ningún nuevo conflicto en el Líbano tras el librado en julio-agosto de 2006 contra la guerrilla chií Hizbulá.
“Israel no aspira a ningún conflicto con el Líbano. Israel tiene intenciones de paz hacia sus vecinos”, dice un comunicado difundido esta noche por la oficina de Netanyahu.
La inusual reacción seguía a las palabras del ministro sin cartera, Yosi Peled, que en un acto en la ciudad meridional israelí de Beer Sheva afirmó que es “inevitable” una nueva guerra entre Israel y Líbano.
“No podemos quedarnos dormidos”, dijo Peled, ex comandante de la Región Militar Norte, responsable de la seguridad en la frontera con Líbano.
En 2006 Israel y Hizbulá libraron una guerra de 34 días tras la que la ONU impuso un alto el fuego y desplegó un contingente internacional en el sur del Líbano para garantizar el desarme en la zona y el embargo de armas a la milicia chií.
Según Peled, “el mundo ha fracasado con Hizbulá, y ha permitido que acumule más armas de las que tenía en 2006”.