NICARAGUA HA destinado $500,000 para el mantenimiento y medidas de seguridad para evitar que los misiles Sam-7 caigan en manos del crimen organizado internacional, se informó oficialmente ayer.
El ministro de Defensa, José Adán Guerra, dijo que ese dinero se gastó en trabajos de infraestructura y en el entrenamiento especializado de expertos que dan mantenimiento y cuidan los Sam-7.
Guerra recordó que en el marco del Programa de Delimitación y Control de Armamento en Centroamérica, Nicaragua destruyó en el 2004, unos 1,000 misiles tierra-aire, de un total de 2,100 que el Ejército mantenía en sus inventarios. "Las medidas de seguridad de estos aparatos deben ser de la mejor calidad porque son de alta peligrosidad", dijo.