El canciller de Nicaragua, Samuel Santos, dijo en la ONU que la organización necesita una reforma “profunda” para que la Asamblea General tenga el poder, condenó las trabas de EE.UU. a Venezuela y señaló que su país respeta el derecho internacional, al aludir a litigios limítrofes con los vecinos.
“La ONU continúa demandando una reforma profunda que no puede seguir esperando más. La posición de algunos miembros permanentes del Consejo no puede seguir siendo un obstáculo insalvable”, dijo Santos durante su intervención ante el pleno de la Asamblea General.
Para el ministro de Exteriores, el poder del sistema de Naciones Unidas tiene que pasar a la Asamblea General, en referencia a la propuesta para “reinventar” la ONU que hizo en su momento otro nicaragüense, el expresidente de la Asamblea General Miguel d’Escoto.
Sobre las disputas territoriales que mantiene Nicaragua con otros países de la región, como Colombia y Costa Rica, el canciller Santos aseguró que “no puede haber democracia internacional sin respeto al derecho internacional”.
“Nicaragua demuestra su apego al derecho internacional, su respeto al principio de resolver nuestras diferencias por la vía del diálogo y la negociación y de recurrir a los órganos internacionales para dirimir diferendos territoriales y de otra índole”, dijo.
El canciller nicaragüense se reunió ayer con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, con quien abordó la controversia que mantienen Nicaragua y Colombia y la implementación del fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que definió los límites de ambos países en el Caribe.
Durante su intervención ante Naciones Unidas, el ministro Santos criticó a EE.UU. por supuestamente haber impuesto trabas al avión del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, para que sobrevolara su espacio aéreo en Puerto Rico cuando viajaba hace dos semanas a China.
No obstante, las autoridades estadounidenses negaron haber impedido el sobrevuelo por Puerto Rico del avión.