Nicaragua quedará aislada política y económicamente del resto de las Américas si la oposición que controla el Parlamento y la justicia derroca al presidente Enrique Bolaños, advirtió Roger Noriega, jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina.
"Si hubiera un arrebato de poder contra el presidente electo del país por parte de elementos de Nicaragua que están comportándose de manera irresponsable, que han puesto los intereses personales de un par de dirigentes por encima del interés nacional, creo que existiría voluntad en la comunidad interamericana de aislar a Nicaragua política y económicamente", dijo Noriega.
Bolaños pidió la semana pasada el apoyo del ejército para evitar que sus enemigos políticos, los ex presidentes Daniel Ortega y Arnoldo Alemán "impongan una nueva dictadura en Nicaragua".
El secretario de Estado adjunto para América Latina, que dejará su cargo este mes para trabajar en el sector privado, catalogó de "verdadera vergüenza" que el liderazgo político nicaragüense sea "tan irresponsable" como para "mantener cautivos" al Congreso y al Poder Judicial para servir sus "estrechos intereses". La Corte Suprema de Justicia de Nicaragua resolvió la semana pasada validar las reformas constitucionales que restan poderes a Bolaños, cada vez más aislado del resto del sistema político, y lo someten al control del Poder Legislativo. El fallo judicial es el último episodio de un largo conflicto entre Bolaños y sus opositores sandinistas y liberales, que formaron una alianza para controlar los poderes Legislativo y Judicial.
El presidente piensa celebrar consultas en los próximos tres meses con el fin de hallar una nueva unidad y un "espíritu de equipo", tarea sin duda difícil a pesar de que el presidente ruso considera que la situación no es grave.
Yushchenko fue primer ministro entre el 1999 y el 2001. El 31 de octubre, Yushchenko ganó la primera ronda electoral presidencial, pero no obtuvo la mayoría necesaria y debió ir a una segunda vuelta contra el primer ministro Viktor Yanukovych.
Las autoridades electorales dieron el triunfo a Yanukovych, pero la Corte Suprema declaró que había existido un fraude masivo, y ordenó que se repitiera la segunda ronda.
Los comicios se efectuaron el 26 de diciembre en medio de grandes demostraciones callejeras denominadas "La Revolución Anaranjada"", debido a los colores de la campaña de Yushchenko.