EL GOBIERNO colombiano aparentemente dio marcha atrás ayer sobre la espectacular denuncia del ministro de Defensa, en cuanto a que rebeldes marxistas querían asesinar al presidente George W. Bush. Un izquierdista, que ha tenido contactos con los guerrilleros, desestimó la denuncia calificándola como una "payasada".
El ministro del Interior y Justicia, Sabas Pretelt, sostuvo que no tenía información sobre el intento de las FARC para atacar a Bush en su visita de hace una semana.
"No hay nada específico", dijo ayer Pretelt. "Lo usual es que siempre las organizaciones terroristas están en plan para perturbar la visita de cualquier mandatario... como es el caso de Bush", expresó.