La monja francesa Ivonne Pierron declaró ante un tribunal de Buenos Aires que sus antiguas compañeras Alice Domon y Leonie Duquet, desaparecidas durante la dictadura argentina (1976-1983), "no tenían nada que ver" con grupos guerrilleros, informaron fuentes judiciales.
Pierron aseguró que las monjas francesas secuestradas y desaparecidas en 1977 hacían labores sociales como "misioneras", entre otros puntos de su declaración en un juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos en el mayor centro clandestino de detención instalado por la dictadura, la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA).
El principal acusado es el ex marino Alfredo Astiz, miembro de uno de los grupos paramilitares que actuaban en la ESMA y quien en 1991 fue condenado a prisión perpetua por un tribunal francés que lo juzgó en ausencia.