Hechos
- 1978 El 26 de junio de ese año nació Ignacio Hurban, y fue separado de su madre Laura Carlotto.
- 2014 el 5 de agosto se da a conocer que el joven de 36 años es nieto de la líder Estela de Carlotto.
Ignacio Hurban dijo sentirse “convulsionado” y “feliz” tras haberse enterado de que es el nieto de la presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, pero manifestó su determinación de conservar el nombre con el que fue criado.
“Estoy acostumbrado a mi nombre Ignacio, lo quiero seguir conservando”, subrayó a los periodistas Hurban, de 36 años, músico de profesión.
Por primera vez desde que recuperó su identidad tres días atrás, el nieto de Estela de Carlotto, de 83 años, se presentó en público en la sede de la organización humanitaria en Buenos Aires en medio de una enorme expectativa periodística.
“Me crié fenómeno con una pareja que me crió en el mayor de los amores”, señaló el joven sobre los peones rurales que lo acogieron aparentemente cuando era bebé en las afueras de la localidad de Olavarría, unos 350 kilómetros al sureste de Buenos Aires.
Hurban, de pelo canoso como De Carlotto y vestido con una campera de cuero negro, ingresó raudamente a la sala de prensa de la organización de la mano de la dirigente humanitaria. El lugar estaba completamente desbordado por la presencia de más de un centenar de periodistas de medios locales e internacionales, así como también familiares y allegados.
Al principio se mostró nervioso y expectante porque el audio de los micrófonos no funcionaba. Con los minutos empezó a ganar confianza y se lo notó muy suelto en el diálogo con los periodistas.
Hurban fue sustraído a Laura Carlotto, una de las hijas de la fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, el 26 de junio de 1978, pocas horas después de que esta diera a luz mientras estaba secuestrada durante la última dictadura militar (1976-1983). Dos meses después del nacimiento del bebé, fue asesinada a balazos. Guido es el nombre con el que Laura quiso llamar a su hijo, según ha relatado en varias ocasiones la dirigente humanitaria.
Se desconoce quién se apropió del chico y cómo fue a dar a manos de los trabajadores rurales.
El caso es investigado por la justicia federal, como los de otros jóvenes que cuando eran bebés fueron arrebatados a sus padres, asesinados por los militares.
Al intentar explicar cómo empezó a dudar de su identidad, Hurban señaló que la música tuvo mucho que ver. En ese sentido se preguntó: “¿Por qué uno está relacionado con el arte cuando el medioambiente en el que me crié no tiene nada que ver con eso?”.
El nieto de De Carlotto es compositor, pianista y director de una escuela de música en Olavarría.
El joven narró que supo que era adoptado el 2 de junio, el día de su cumpleaños, bajo su identidad como Ignacio Hurban.
El joven se sometió voluntariamente a un análisis de ADN en el organismo oficial que guarda las muestras genéticas de los familiares de los desaparecidos.
El nieto recuperado, el 114 según la entidad humanitaria, deberá eventualmente declarar ante una jueza federal como testigo en el marco de la causa sobre su sustracción de la identidad, considerado un delito permanente y por lo tanto imprescriptible.