Una niña de 10 años acapara la atención de la comunidad médica en Arabia Saudí, atónita al comprobar que en vez de lágrimas sus negros y profundos ojos derraman piedras del tamaño de una alubia.
La televisión por satélite árabe "Al Arabiya" mostró imágenes de la niña, impasible y sin signos de dolor, en el momento de expulsar una de las piedras, emanada sin sangre desde debajo de su párpado izquierdo.
"Es imposible encontrar una explicación médica para este inconcebible fenómeno", dijo a la cadena uno de los doctores que tratan a la pequeña en el hospital Hera, en La Meca, la más santa del Islam. También se mostró otras seis piedras, "lloradas" por la menor.