Un niño argentino de seis años que desde los cuatro se viste como niña y se hace llamar “Lulú” recibió ayer una partida de nacimiento rectificada y un nuevo documento con identidad femenina.
Es el primer caso de cambio de identidad de un menor en Argentina desde la sanción hace un año de la ley de Identidad de Género, por la cual toda persona tiene derecho al reconocimiento de su identidad tal como la siente, se corresponda o no con el sexo biológico. Ha trascendido solamente que su nombre pasó a ser Luana.