Un padre indonesio ha convertido a su hijo de dos años en un adicto a la nicotina que fuma dos paquetes de tabaco al día, sólo de su marca favorita, y si no, se enfurece y se golpea contra las paredes, presa del síndrome de abstinencia.
Ardi Rizal, que vive en Sumatra, ha saltado a la fama en Indonesia a través de un serie de grabaciones y fotografías en las que aparece fumando de manera compulsiva montado en un triciclo.
"Está enganchado. Si no le damos cigarrillos, se enfada, grita y se golpea la cabeza contra las paredes", asegura Diana, su madre. Asegura que, sin tabaco, el niño, que apenas puede jugar con otros menores, dice sentirse "mareado" y "enfermo".