La alimentación de un niño francés de unos 10 años durante un día contiene 128 residuos químicos, lo que incluye cinco productos que tienen efectos cancerígenos demostrados y 42 más susceptibles de tenerlos, según un informe de una organización ecologista.
Los laboratorios que examinaron los alimentos encontraron en total 81 sustancias químicas diferentes, entre las que había 36 pesticidas, destacó la organización Generaciones Futuras en su informe, en el que pidió la aplicación de una política preventiva que prohíba los elementos susceptibles de ser cancerígenos.
El producto en el que se hallaron más residuos fue un salmón de granja noruego en el que fueron identificados 36 residuos.