Una niña de 12 años y su hermano de nueve, nacidos en Estados Unidos, iniciaron una huelga de hambre para evitar la deportación de su madre a Nicaragua, quien permanece en un centro de Inmigración del sur de Florida desde diciembre pasado.
Cecia y Ronald Soza dijeron que comenzaron el ayuno el lunes en la sede de la Fraternidad Americana, una organización pro inmigrantes con sede en Miami (Florida).
"Estamos haciendo esto para ayudar a mi mamá a salir del centro de Inmigración y le pedimos al presidente Barack Obama que la saque de allí porque ella no es ninguna criminal", explicó la menor.