"ME GUSTA LEER porque uno se encuentra a sí mismo y además puede imaginarse muchas cosas", respondió Adrián Caballero, el pequeño estudiante de sexto grado de la Escuela República de México quien a sus 11 años ha leído importantes libros como Juana De Arco, La Cabaña del Tío Tom y Tom Sawyer, entre otras obras, además de los textos escolares.
Pero este Adrián no es el único, visitamos su escuela y allí conocí a Adrián Aguilar, otro gran lector juvenil, quien ha ganado muchos premios de oratoria. Piensa que los libros sirven para desarrollarse física y mentalmente y ser una persona preparada, que pueda aspirar a ser Presidente de la República.
A sus 10 años, cursando el quinto grado Adrián, se mostró fanático de leer sobre los valores, así como periódicos, enciclopedias y varios libros. Su mamá lo motivó a leer y ahora él lo hace con su hermano más pequeño, y a los otros niños les aconseja leer, no sólo los libros de textos, sino todo lo que puedan.
La Escuela República de México lleva a cabo un programa de promoción de la lectura entre sus alumnos a través de los cuenta cuentos, narración de la historia del país cuyo nombre lleva ese plantel, concursos de lecturas entre los estudiantes que más libros lean de la biblioteca y próximamente iniciarán su círculo de lectores.
Tienen una moderna biblioteca patrocinada por un banco local, que también pagaba a la bibliotecaria, pero ya no lo hacen y están a la espera de que el Ministerio de Educación les nombre una.
Bryan Brennan, es otro joven estudiante del Instituto Nacional, que se mostró contento por el proyecto de instaurar un círculo de lectura en su plantel.
Dice haber leído varias obras de Paulo Coelho, Gabriel García Márquez, Isabel Allende y Rosa María Britton, de Panamá.
Bryan considera que se puede promover la lectura entre los jóvenes dándole una imagen más moderna y destacó la labor de los círculos de lectura que se han conformado en el país.
La Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero promueve la lectura con los programas de cuenta cuentos, visitas programadas de diferentes escuelas y el Bibliobús, donde los niños consultan la obra de su predilección.
Los padres de familia deben motivar a sus hijos, comprándoles libros, leer con ellos y disminuir el tiempo de exposición a la televisión, vídeo juegos o internet.
Niños que leen
La imaginación y la creatividad que desarrolla un libro, durará toda la vida.