El dirigente opositor Henrique Capriles fue repelido por guardias nacionales y policías que lanzaron gases lacrimógenos y balas de goma cuando junto con políticos y cientos de manifestantes intentaban ingresar a la principal autopista de Caracas para marchar hacia la sede del Consejo Nacional Electoral.
Ante la acción de los cuerpos de seguridad, Capriles y sus seguidores se retiraron del lugar sin cumplir su objetivo de llegar al organismo para exigir a las autoridades electorales que inicien la validación de 1.8 millones de firmas que respaldan el referendo revocatorio del mandato de Nicolás Maduro, proceso que aseguran se ha retrasado más de un mes.
Horas antes, el dirigente y cientos de seguidores también habían sido rociados con gas pimienta por policías cuando trataron de avanzar por una avenida del oeste de la ciudad hacia la sede del Consejo.