La mayoría de los papables del tercer mundo pertenece a sectores conservadores y sometidos a los centros de poder, y la elección de uno de ellos para suceder a Juan Pablo II podría ser "lo peor que podría pasar", aseguró ayer Fabián Sanabria, director del Instituto de Estudios Religiosos de la Universidad Nacional de Colombia.
"Tal vez sería lo peor que podría pasar. Un Papa del tercer mundo puede resultar más conservador que los conservadores" dijo Sanabria a la AFP.
El experto señaló que los principales de entre los papables latinoamericanos -el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio; el hondureño Oscar Andrés Rodríguez; el brasileño Claudio Hummes y el colombiano Darío Castrillón- tienen "una concepción de la Iglesia muy subyugada".
"Son en su mayoría prelados conservadores en términos morales y políticos, algunos con alguna cierta inquietud social", evaluó Sanabria, doctor en sociología de la Escuela de Alto Estudios en Ciencias Sociales de París y director del Instituto Colombiano para el Estudio de las Religiones (ICER) de la Universidad Nacional.
"La Iglesia (católica) necesita un Papa menos conservador, que asuma un mayor compromiso con los pobres y que repiense la moral naturalista, abierto al diálogo y al ecumenismo, que se reconozca como el líder de una Iglesia, muy importante, pero una entre otras y que por lo tanto no tiene la exclusividad del pensamiento religioso", precisó.
"Un Papa africano sería, por ejemplo, toda una sorpresa y un verdadero signo del Espíritu Santo", enfatizó Sanabria, para quien el próximo Cónclave será una prueba para el poder que han acumulado los sectores ortodoxos del catolicismo, como el Opus Dei, frente a otros pensamientos más progresistas.