El secretario norteamericano de Defensa, Donald Rumsfeld, dijo ayer que Estados Unidos no tiene evidencia de que militantes de la red Al Qaeda operen en Cachemira, pero afirmó que tenía confianza de que Pakistán se ocuparía de ellos si son detectados.
Rumsfeld había sugerido en una conferencia de prensa el miércoles en la India la posibilidad de que miembros de Al Qaeda estuvieran infiltrados en Cachemira, pero ayer dijo en Pakistán que sólo había escuchado informes "especulativos" en lugar de recibir evidencia sólida. Pakistán ya había rechazado denuncias similares y las había catalogado como propaganda india.
"El hecho es que no tenemos evidencia y que Estados Unidos no tiene evidencia de que Al Qaeda opere en Cachemira", dijo durante una conferencia de prensa tras reunirse con el presidente paquistaní Pervez Musharraf. "Tenemos una buena cantidad de retazos de inteligencia que llegan de gente que dice que cree que Al Qaeda está en Cachemira", agregó. "Eso tiende a ser especulativo y no es procesable, no es verificable".
Por otro lado, Rumsfeld, llamó a India y Pakistán a solucionar ellos mismos sus problemas, tras poner de relieve los "avances" logrado en los últimos días. En una breve escala en Bahrein, Rumsfeld aseguró que se había superado el peligro de un enfrentamiento nuclear.
Ayer, tras haberse reunido con el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, Rumsfeld subrayó que los esfuerzos diplomáticos efectuados para reducir la tensión estaban dando frutos. "Pienso que se están logrando avances", declaró. Agregó que había llegado el momento para ambos países de sentarse a la mesa de negociaciones.
La misión de Rumsfeld fue el último capítulo de un amplio esfuerzo diplomático para evitar una guerra entre las dos potencias nucleares del sur de Asia. Los duelos de artillería a lo largo de la línea de demarcación entre las partes paquistaní e india de Cachemira, que dejaron cerca de 150 muertos desde mediados de mayo, no son "el método adecuado para el diálogo", afirmó el secretario de Defensa.
"Los países tienen que solucionar ellos mismos sus problemas", precisó. Por su parte, el ministro paquistaní de Relaciones Exteriores, Abdul Sattar, subrayó que la situación seguía siendo peligrosa.