Un grupo de activistas que abogan por promover la comida sana, escenificaron ayer en el centro de Moscú, en Rusia, la expulsión de la hamburguesa estadounidense en respuesta a las sanciones de Occidente por la anexión rusa de la península ucraniana de Crimea.
Ante las miradas de asombro de los transeúntes, un activista vestido de hamburguesa marchó por la céntrica plaza Púshkinskaya de la capital rusa portando una maleta llena de la comida de McDonald’s con la que supuestamente debía irse a su tierra natal, Estados Unidos.