Una delegación de expertos civiles y militares de la Unión Europea (UE) que acaba de efectuar una misión en Darfur consideró ayer que las atrocidades cometidas en esa provincia de Sudán no se podían calificar de "genocidio" aunque al mismo tiempo destacó la magnitud de las masacres.
"No estamos ante una situación de genocidio", declaró el director de la misión, Pieter Feith, enviado especial del Alto Representante para la Política Exterior de la UE, Javier Solana. Pero "está claro que se han producido masacres lenta y silenciosamente".
La misión tiene por objetivo inmediato "garantizar la seguridad" durante la celebración de elecciones presidenciales, previstas para el próximo 9 de octubre, pero también "permitir al pueblo de Afganistán reencontrar una cierta estabilidad en la vida diaria", señaló el general Py en declaraciones a la prensa.
El comandante del Eurocuerpo explicó que el desarrollo de la operación en Afganistán "presenta varias dificultades técnicas" por el carácter geográfico del país, la "falta de infraestructuras" y el mal estado de las carreteras.