La altura de la columna de ceniza procedente del volcán islandés ha vuelto a aumentar y se sitúa entre los 7,000 y 9,000 metros, según el último parte del Instituto Meteorológico Islandés.
Ese cambio en la altura, que en los últimos días era en torno a los 6,000 metros, se debe a las buenas condiciones meteorológicas y la ausencia de viento en la zona.
La nube procedente del volcán Eyjafjalla, en el sur de Islandia, tiene color gris y se han registrado precipitaciones de ceniza en las poblaciones situadas al sudeste del volcán.