Cómo se sentirá el presidente venezolano Hugo Chávez, después de toda la alharaca que hizo para el supuesto rescate de rehenes que a última hora haya sido todo un fraude por parte de las FARC?
Pues no ha dicho nada al respecto, ni la comitiva que incluía al expresidente argentino Néstor Kirchner y representates de Bolivia y Brasil, entre otros países.
Solo la senadora Piedad Córdoba emitió su opinión sobre este fracaso y consideró que el inesperado giro que han tomado los acontecimientos al conocerse que el niño Emmanuel no estaba en poder de las FARC, no debe desalentar la consecución de la liberación de la ex candidata a la vicepresidencia Clara Rojas y la ex congresista Consuelo González de Perdomo.
Córdoba atribuyó el colapso de la operación a que "el gobierno (colombiano) se pasa saboteando cada gestión, mediante el ofrecimiento de dinero para la delación o mediante operativos".
"El gobierno colombiano ha logrado infiltrar gente en la guerrilla o tiene un sistema de inteligencia muy efectivo con la ayuda (de EEUU), porque cada vez que las FARC hacen un movimiento, consiguen interferir, como fue la captura de los emisarios con las pruebas de supervivencia de los secuestrados que se iban a entregar al Presidente Chávez y ahora con el niño Emmanuel", dijo.
Por otro lado, El comisionado presidencial para la Paz, Luis Carlos Restrepo, afirmó ayer que el gobierno "ganó legitimidad'' en el caso Emmanuel luego de la revelación genética de que el niño internado en una casa de protección en Bogotá, era el hijo de la secuestrada Clara Rojas.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, reconocieron el viernes por la noche que ese niño, con el nombre de Juan David Gómez es realmente Emmanuel, el hijo de Clara Rojas concebido en la selva con un guerrillero. El niño estaba internado desde junio del 2005, tratado entonces de serias dolencias físicas.
Además las FARC le pidieron a Chávez, reiterando su retórica habitual, "mantener viva la esperanza del canje a través de su consecuente compromiso humanitario, el cual consideramos paso necesario hacia la búsqueda de una solución política y diplomática al conflicto social y armado que vive Colombia.