El triunfo de Obama no presentó evidencia alguna del llamado "Efecto Bradley"', en el cual blancos que se oponen a un político negro engañan a los encuestadores acerca de sus preferencias.
En cambio, tanto las encuestas locales como nacionales antes de los comicios fueron generalmente precisas al reflejar las preferencias de los electores en la disputa presidencial.
"Espero que esto clave una estaca en el corazón de ese demonio", dijo Charles Franklin, un experto en ciencias políticas de la Universidad de Wisconsin, al aludir al efecto Bradley.
El fenómeno ha sido así bautizado por el nombre del ex alcalde de Los Ángeles Tom Bradley, un afroamericano que perdió en 1982 las elecciones a gobernador en California, luego de liderar cómodamente en las encuestas.
Obama derrotó al candidato republicano John McCain por un cómodo margen de 52% a 46%.
Poco antes de las elecciones, una encuesta de NBC News-Wall Street Journal mostró que Obama aventajaba a McCain por 51% a 43%. La encuesta Gallup mostró que Obama tenía ventaja de 53% a 42%, y CBS News puso a Obama en la delantera, por 51% a 42%. Una encuesta de The Associated Press-Yahoo News a fines de octubre mostró que Obama iba adelante por 51% a 43%.