El satélite GOCE es incapaz de enviar los últimos datos que ha recabado, destinados a elaborar un mapa en tres dimensiones de las variaciones del campo magnético de la Tierra, a causa de una avería en su sistema de transmisión, informó la Agencia Espacial Europea (ESA).
"El satélite está en buen estado, pero al no funcionar el ordenador, no puede transmitir a la Tierra la información recabada. Estamos trabajando en su reparación", afirmó el responsable de la oficina de la ESA en Moscú, Rene Prischel.
Pese a que "la situación es complicada", Prischel agregó que "todavía es posible reanimar la nave", según la agencia rusa Interfax.
El satélite europeo, que fue puesto en órbita en marzo de 2009 desde el cosmódromo ruso de Plesetsk, ya sufrió el pasado febrero una avería en un chip de su ordenador principal.