Esteban Perdomo, Jefe del departamento de Ortopedia, del Hospital del Niño, indicó que aunque hay colegios que solicitan un tipo de calzado especial, se recomienda a los padres que compren zapatos cómodos, que sean suave y que no le irrite el pies al niño.
Además que sean del tamaño adecuado de los pies, para evitar usar doble medias, que pueden ocasionar otros malestares.
Señaló que los calzados de punta, no deben ser utilizado por niños pequeños, ni adolescentes, porque aprietan la parte de adelante de los dedos, contribuyendo a la formación de juanetes, cayos, y otras lesiones.
Perdomo dijo que los padres de familia deben estar pendiente del calzado que usan sus hijos más pequeños, para evitar que se sufran de enrojecimiento de los pies por presiones del zapato, o pequeñas ampollas por el roce de los mismos. Agregó que ahora que se ha permitido la inclusión de niños con problemas de discapacidad a los colegios, los padres deben verificar aún más que los zapatos no les ocasionen molestias, porque hay algunos que tienen perdidas de la sencibilidad en los pies, y podrían con el tiempo adquirir una úlcera, por lo que el calzado debe ser comodo.
El ortopeda hizo enfásis en la compra de un zapato suave, porque un mal calzado puede deformar los pies.
Al comprar zapatos para los niños es mejor llevarlos porque así se verifica que el calzado sea el apropiado.
Verifique que no tenga costuras o bordes para evitar las ampollas.
Revise que la suela este perfectamente pegada o cosida.
Además debe mantenerse firme y si tiene hebillas, comprobar que estén bien adheridas .
Entre los dedos y el zapato debe quedar un espacio.