El Movimiento No Alineado (NOAL) exigió al mundo desde La Habana más voz para los países en desarrollo, criticó la "unilateralidad" y la dependencia de los más pobres de los más ricos y anunció su determinación de modernizarse para fortalecerse.
La segunda y última jornada de la XIV Cumbre de gobernantes del NOAL deparó la sorpresa de anuncios con propuestas concretas, como el llamamiento que hizo el Líbano a los países de Oriente Medio a negociar con Israel a fin de lograr una paz duradera en la región, y el acuerdo entre la India y Pakistán para sentarse de nuevo a la mesa tras dos meses sin contacto para dirimir sus litigios.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, informó de la aprobación de cinco proyectos concretos y afirmó que habrá "un antes y un después de la Cumbre de La Habana".
El más importante es el que renuevan los principios del NOAL y los objetivos por los cuales lucha.
El documento "reafirma los principios de (la Conferencia de) Bandung (1955), pero también incorpora otros, que se han constituido en una guía los últimos años, resultado del cambio de la coyuntura, y moderniza al Movimiento", dijo Pérez Roque.
Agregó que contempla la oposición a las medidas coercitivas de cualquier país; el rechazo al terrorismo, a la agresión y a las guerras; ratifica el papel del Movimiento como foro de coordinación para promover los intereses comunes y desarrollar la solidaridad y la cooperación.
Los oradores del NOAL coincidieron en reclamar la democratización de la ONU, la ampliación y reforma del Consejo de Seguridad, y el derecho a desarrollar programas nucleares con usos pacíficos. También hubo casi unanimidad en apoyar al pueblo palestino, en criticar a Israel por la reciente "agresión" militar al Líbano. Se le exigió a Israel que se adhiera al Tratado de No Proliferación Nuclear "sin demora" y someta de inmediato todas sus instalaciones nucleares al régimen de la OIEA.