Corea del Norte admitió que tiene armas nucleares en las conversaciones que mantuvieron en Pekín representantes de ese país, de Estados Unidos y de China, según dijeron ayer fuentes del Gobierno de Washington.
Un alto funcionario estadounidense señaló que el representante norcoreano, Li Gun, dijo que su país tenía armas nucleares.
Las versiones llegadas a Washington sobre estas conversaciones difieren según la fuente oficial que se consulte, y algunos funcionarios reconocen que es necesario repasar su contenido y comprobar la traducción.
Por ejemplo, la cadena de televisión CNN señaló que Li Gun dijo de forma clara que su país tenía armas atómicas y preguntó a la delegación de EU, dirigida por el secretario de Estado adjunto James Kelly: “¿Qué van a hacer ustedes con esto?”.
Algunos responsables señalan que Corea del Norte llegó a amenazar con llevar a cabo un ensayo de sus armas nucleares, aunque otras fuentes de EU señalan que esa amenaza no se produjo y que nadie habló de ensayos.
Otras fuentes reconocieron que aún se están traduciendo las conversaciones, pero creen que algunas interpretaciones fueron “exageradas”.
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, dijo ayer que las conversaciones con Corea del Norte y China en Pekín culminaron un día antes de lo previsto y advirtió a Pyongyang que Washington no responderá a amenazas.
Powell manifestó “no deberían dejar esta serie de discusiones que tuvieron lugar en Pekín con la menor impresión de que EU y sus socios y las naciones de la región se sentirán intimidados por declaraciones belicosas o amenazas o acciones que piensan que les acarrearán mayor atención o que nos obligarán a hacer concesiones que de otra forma no haríamos”, dijo.
Por su parte, Corea del Norte reiteró ayer que sólo abandonará su programa nuclear si Estados Unidos renuncia al uso de la fuerza.
Mientras se realizaba la segunda jornada de conversaciones en la capital china, la prensa oficial norcoreana destacaba que el régimen de Pyongyang no tiene intenciones de modificar sus exigencias fundamentales.