Corea del Norte suele emplear presos políticos recluidos en campos para hacer ensayos de armas químicas, aseguró un tránsfuga del régimen de Pyongyang en un reportaje que emitió anoche la cadena de televisión británica BBC.
"Los presos eran como cerdos o perros. Podías matarlos, su vida o su muerte no tenía ningún interés", declaró Kwon Hyok, ex jefe del campo 22, en el programa "This World" ("Este mundo") que la BBC transmitió a las 21H00 locales y GMT.
Corea del Norte también hace ensayos de armas químicas utilizando presos políticos en cámaras de gas, según el mismo testigo.
La BBC asegura que consiguió esas informaciones gracias a un militantes surcoreano de derechos humanos que tuvo acceso a una "carta de traslado" del campo, que llevaba el sello "top secret" y estaba fechada en febrero de 2002.
"La persona arriba mencionada es trasladada del campo 22 para ser sometida a un experimento humano de gas líquido destinado al armamento químico", dice la carta.
Kwon Hyok se escapó a Corea del Sur en 1999 cuando estaba destinado en Pekín, como agente secreto norcoreano. Seis años antes, era responsable del campo 22 en la región aislada de Haengyong, en la frontera con Rusia.
"En Corea del Norte, los presos políticos son los que dicen o hacen algo contra el difunto presidente Kim Il-Sung, o contra su hijo, el actual mandatario, Kim Jong-Il", explicó.
En este tipo de campo, donde están detenidas familias enteras, la tortura es cotidiana. "Está hecho para destruir a los traidores en Corea del Norte", afirmó.
"Durante los tres primeros años, se disfruta torturando a la gente", admitió en el reportaje. "No sentía ninguna compasión porque me habían enseñado a pensar que (las personas torturadas) eran los enemigos de nuestro país y eran el origen de todos sus problemas. Entonces, consideraba que merecían morir", manifestó.