Corea del Norte ofreció ayer abrir sus plantas nucleares para su inspección. "Cuando congelemos nuestras actividades nucleares, creo que se producirán las inspecciones", dijo Kim Gye-gwan, líder de la delegación de Corea del Norte en las conversaciones a seis bandas sobre la crisis nuclear del país comunista.
"Cuándo, quién y cómo se harán las inspecciones se decidirá en futuras conversaciones", dijo. El caballo de batalla de la disputa y el motivo de las conversaciones multilaterales es una acusación de Estados Unidos según la cual Corea del Norte había admitido en privado en 2002 un programa de enriquecimiento de uranio para armas nucleares.
Corea del Norte ha calificado la acusación de falsa. "No tenemos nada relacionado con HEU (uranio altamente enriquecido)", dijo Kim. "Quiero dejar claro que no tenemos instalaciones, ni científicos o técnicos".
Al término de las conversaciones celebradas ayer en Pekín, Corea del Norte insistió en que no tiene un programa de enriquecimiento de uranio.
"Creemos que la insistencia en la cuestión por parte de la delegación de Estados Unidos tiene mucho que ver con la posición del gobierno de (George W.) Bush, quien basó su denuncia en una información falsa", dijo Kim Gye-gwan. Además, añadió que había una diferencia fundamental en las posiciones de Estados Unidos y Corea del Norte.
Las conversaciones entre seis naciones sobre la crisis nuclear en Corea del Norte estuvieron plagadas de diferencias, dijo ayer el ministro de Relaciones Exteriores chino Li Zhaoxing, pero todas las partes acordaron establecer un grupo de trabajo y sostener otra ronda de reuniones.
Corea del Norte habría obstaculizado la aprobación de un comunicado conjunto, amenazando con borrar el pequeño avance logrado tras cuatro días de conversaciones en Pekín, dijeron diplomáticos.
"Diferencias, incluso serias diferencias, existen aún", manifestó Li en la ceremonia de cierre, sin mencionar ningún progreso en el comunicado.
Había poca evidencia de que las distancias entre Corea del Norte y Estados Unidos se hubieran acortado tras las cuatro jornadas de conversaciones.
Pero Li dijo en la ceremonia de clausura que las seis partes involucradas habían llegado a un consenso, estableciendo grupos de trabajo y una nueva ronda de reuniones, pero no dio detalles.
"El camino es más largo y lleno de baches. Pero el tiempo está de nuestro lado. El tiempo está del lado de la paz", expresó el ministro.
Un importante funcionario estadounidense calificó a las negociaciones como "muy exitosas", diciendo que todos los participantes excepto Corea del Norte habían aceptado la meta de un desmantelamiento completo de sus programas nucleares.
Una fuente diplomática dijo que Corea del Norte había mostrado cierta "renuencia" a aceptar un comunicado único, elaborado conjuntamente por Estados Unidos, Corea del Sur, Japón, Rusia, y China, país anfitrión.
Norcorea busca que EU la excluya de una lista de naciones que respaldan al terrorismo, algo que necesita para conseguir préstamos de instituciones como el Banco Mundial.
Estados Unidos demanda el desmantelamiento completo del programa nuclear norcoreano y se niega a hacer cualquier tipo de concesión antes de que Pyongyang elimine sus planes armamentistas.