En el 69 aniversario de su fundación, Corea del Norte desafió a la comunidad internacional y reivindicó su estatus de "nación nuclear invencible" en medio de una etapa de especial tensión tras su última prueba atómica.
A través de su principal diario, Rodong Sinmun, el régimen de Kim-Jong-un defendió que las armas nucleares hacen al país "más seguro" y que Corea del Norte debería seguir desarrollando un arsenal más sofisticado.
"El sector de la Defensa, de acuerdo con la política "byeongjin" del partido (que consiste en impulsar a la vez el progreso económico y el desarrollo nuclear) debe hacer armas propias de vanguardia en mayor cantidad", señaló en primera página el diario del Partido de los Trabajadores.
La prueba atómica se realizó en medio de una importante escala armamentística del régimen de Kim Jong-un, que ha lanzado unos 20 misiles balísticos este año, incluidos dos nuevos de largo alcance.