El ex general panameño Manuel Antonio Noriega presentó otra moción para tratar de detener su extradición a Francia, país que lo reclama tras juzgarlo en ausencia por cargos de lavado de dinero, dijo hoy a Efe uno de sus abogados.
Noriega, quien se encuentra en una cárcel de Miami (Florida), solicitó otro hábeas corpus para que su caso sea revisado de nuevo y se ordene al gobierno de Estados Unidos repatriarlo a Panamá, según lo establecido por la Convención de Ginebra para los prisioneros de guerra.
El abogado Joy May informó que el recurso legal fue presentado el pasado viernes ante el juez federal Paul Huck de Miami y explicó que desconoce cuándo se emitirá una respuesta a esta petición.
Con esta estrategia, la defensa del ex militar intenta convencer a Huck de que el tribunal tiene jurisdicción para examinar el caso, pero si determina lo contrario, entonces que ejerza su autoridad para ordenar a la secretaria de Estado de Estados Unidos, Condolezza Rice, que extradite a Noriega a su país.
La defensa del ex general en su nueva petición, de 25 páginas, reitera que el gobierno francés ha declarado que Noriega no tendrá estatus de prisionero de guerra.
Una situación que -según los abogados- pondría en peligro la vida del ex militar panameño, podría estar sujeto a hostigamiento y humillación y no recibir atención médica, aspectos que están prohibidos en la Convención de Ginebra.
Si Huck acepta revisar el caso, posiblemente Noriega regrese a los tribunales de Miami para continuar batallando contra su extradición con argumentos que ya había esgrimido anteriormente.
"Va a ser muy interesante la decisión del juez porque éste posiblemente determine que es una repetición, pero los abogados utilizaron varios mecanismos legales para afirmar que el tribunal sí tiene jurisdicción para revisar el caso de nuevo", comentó a Efe el abogado Marc David Seitles, especializado en apelaciones.
Seitles agregó que "si el juez Huck considera que tiene que investigar (el caso), es posible que habrán nuevas audiencias".
El juez William Hoeveler, quien concedió el estatus de prisionero de guerra Noriega en la década de los años noventa, en agosto y en septiembre pasado rechazó los argumentos de que con esa condición no puede ser enviado a Francia porque contradice a la Convención de Ginebra.
La convención permitió a Estados Unidos mantenerle detenido después de concluir las hostilidades entre este país y Panamá.
"Este tribunal nunca intentó, por ser el acusado denominado prisionero de guerra, protegerlo de todos los futuros procesos judiciales por delitos graves que él presuntamente hubiera cometido", precisó Hoeveler en agosto.
Pero en septiembre dictaminó que su tribunal carecía de jurisdicción para decidir sobre los argumentos del acusado en relación con las futuras circunstancias del trato que recibiría en Francia.
La justicia estadounidense dictaminó que la documentación presentada por los fiscales federales, quienes representan al gobierno francés en el caso, cumplía con los requisitos legales exigidos y, en consecuencia, se aprobaba el proceso de extradición.
Tras estas denegaciones, Noriega notificó al Undécimo Tribunal de Apelaciones de Atlanta que planea recurrir el dictamen.
El ex hombre fuerte de Panamá, entre 1983 y 1989, cumplió una condena en Miami por permitir el envío a Estados Unidos de los embarques de cocaína del desaparecido cartel de Medellín (Colombia) en la década de los ochenta.
Antes de que Francia solicitara su extradición, las autoridades estadounidenses tenían previsto liberar a Noriega el pasado 9 de septiembre, pero permanece bajo custodia tras la aprobación de su envío a París.
Francia ha pedido la extradición de Noriega tras haberlo hallado culpable en ausencia del lavado de unos 3,1 millones de dólares y los condenó a diez años de prisión.